(300) Days of Belgium

Y de hecho son 307.

Archive for noviembre 2010

(94)

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(Martes. Ya han pasado tres meses.)

No, no hallo cómo explicarlo. No hay manera. Es el sentimiento más, más, más bizarro del mundo. Tan bizarro que ni siquiera llego a ponerle un nombre, ni a nada.

Me compré un journal. Y el vestido que me pondré en Navidad. Y una bufanda. Y un celular.

Estoy esperando un mensaje. Hasta que me llegue no estaré tranquila. Ya simplemente necesito una respuesta, sea la que sea.

Pero las cosas son distintas, más distintas de lo que creí.

En fin.

Vi la nieve, por primera vez en mi vida.

Written by Chronically Retold

noviembre 30, 2010 at 4:19 pm

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(87)

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Ayer encontré un poema, que me fascinó. Se llama ‘Les passantes’ (Las pasantes) de Antoine Pol, es un poco largo así que aquí mi intento a una traducción de las últimas tres estrofas (no conseguí ninguna clase de traducción en internet, aquí está el original en francés, evidentemente mucho mejor):

Queridas imágenes percibidas
Esperanzas de un día perdidas
Caerán mañana en el olvido —
Por poco que la felicidad sobrevenga
Es raro cuando uno se acuerda
De los episodios del camino.

Pero si uno ha perdido su vida
Piensa, con algo de melancolía
En todas las alegrías que intuyó —
En los besos que no osó robar
En los corazones que deben esperar
En los ojos que más nunca vio.

Entonces, en las noches de ociosidad
Poblando entera su soledad
Los fantasmas del recuerdo están —
Y llora los labios ausentes
De todas las bellas pasantes
Que no ha sabido guardar.

Cambiando el tema, aparentemente hay una venezolana, que vive unas cuantas calles más allá, que lleva 20 años viviendo aquí en este pueblo. Nada más he hablado con ella una vez al teléfono y la impresión que me da es de alguien que no tiene mucho en la cabeza y que no me caería muy bien. Y sin embargo, no puedo pensar en nada que haya dicho que pudiera darme esa impresión. (Sí, yo sé, yo nunca dije que yo fuera una persona agradable). De todas formas es bueno saber que podré comer hallacas en diciembre; incluso me invitó al día que las van a preparar y como me describió el asunto fue ‘hacer las hallacas y poner música y bailar y tomar ron’. Muy venezolano indeed.

Todos los días son algo diferente que no vale la pena intentar explicar.

Written by Chronically Retold

noviembre 23, 2010 at 6:28 pm

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(84)

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(O un review muy personal, que no es review en lo absoluto, de HP7:I)

Y me pasó, casi al pie de la letra.

Qué importa si me da la impresión de que no pega con las otras películas, qué importa si en la sexta quemaron la Madriguera y aquí está intacta (como debería estarlo). Qué importa si la vi en francés porque justamente las últimas entradas para la versión en inglés las compraron los dos que tenía delante en la fila. Qué importa.

HARRY POTTER AND THE DEATHLY HALLOWS: PART I, es la mejor, de las mejores.

Yo no hice countdown, y ni siquiera pensaba que la iría a ver en fin de semana de estreno. Lo sé, soy una mala fanática.

Pero el caso es que fui, porque iba a estar en Bruselas y decidí aprovechar. La razón por la cual iba a estar en Bruselas fue un desastre, entre que mi tren se retrasó y después no llegué y otro poco de cosas, básicamente tengo que ir por lo menos tres veces más. Pero vi Harry Potter. La sala de cine en que la vi era enorme, enorme enorme enorme (listo, es esa de ahí al lado). Y yo nunca voy a entender cómo, siendo fin de semana de estreno, llegando cinco minutos antes de la función, quedaban tantas entradas. No es que me queje, pero a mí me parecía imposible.

Desde que comenzó me empezó a dar la loquera. En varias ocasiones me dio la lloraderita.

Aunque no esté en el libro, me fascinó la escena, donde Harry se pone a bailar con Hermione. Me pareció tan, tan perfecta, estaba sonriendo como estúpida y dios. Por una vez en la vida Emma Watson no me provocó ningún sentimiento de odiosidad, no sé si era el doblaje en francés pero estuve total y completamente en paz con ella.

Lo único es que, la vi con alguien que no tiene cultura potterística. No es lo mismo. Por eso me pasó lo de la imagen de arriba, cuando la película empezaba yo a lo ‘Putain…’ entrando casi en crisis de nervios, y ella ‘¿Qué pasa?’ y yo, ‘Nada, que es Harry Potter y se termina y ES HARRY POTTER’ y se quedó sin entender. Hubiera dado lo que fuera por estar con mis amigas mías de mi casa.

Es la mejor de las siete hasta ahora.

Esperemos que la Parte II sea mejor. Hay tantas cosas en la Parte II y si no ponen siquiera algo de la resistencia en Hogwarts voy a estar muy muy enojada.

Otra cosa es que no reconocí a Grindelwald, después fue que me acordé que es el fulanito este de Johaaaaaaannaaa pero cuando lo vi en la película no me vino a la cabeza. Estoy ansiosa de ver qué hacen con él y Dumbledore, eso sin dudarlo un momento.

En fin, es la mejor. La mejor de verdad. La mejor como película y como adaptación. Se la comieron, están cerrando con broche de oro de verdad.

HARRY :’)

Written by Chronically Retold

noviembre 20, 2010 at 11:27 am

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(80 ½)

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Su cabello y sus zarcillos y sus ojos y su voz y su cuello, toda ella me fascina; su estilo y su forma de ser, tan yo y al mismo tiempo tan increíble, que de alguna manera no llega a ser intimidante como de costumbre, sino que me tiene ahí, ahí. Es perfecta, eso es todo.

Written by Chronically Retold

noviembre 16, 2010 at 7:12 pm

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(80)

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Ay Venezuela, Venezuela. Éstas son las cosas de ti que no me hacen falta, la más mínima.

Estoy en pleno proceso para tener mis euros de CADIVI, porque sí, porque mi país es una locura que más nadie entiende y te hace hacer trámites que más nadie tiene que hacer. La famosa Apostilla, ir a registrarme en el consulado, etcétera, etcétera, etcétera.

En cierto modo, en un cierto modo muy particular, me agrada la independencia, hacer las cosas por mí misma. La cuestión de ir a Bruselas y caminar por ahí sola, es algo que (puede que estúpidamente) me hace sentir adulta. Pero ahí para, había olvidado de verdad lo mucho que CADIVI me hace rabiar, y es algo que sólo un venezolano puede entender, intento explicar aquí todo el proceso pero no se puede, es tan ilógico e incoherente que sólo alguien que ya lo haya aceptado como su modo de vida puede saber todo lo que implica.

Una vez más, se me pasan mil cosas por la cabeza y no sé por dónde empezar siquiera a describir. Ayer empecé a escribir en francés en mi ‘journal’, sin premeditación. Es primera vez que el texto me sale así de la nada en francés. Y creo que lo que escribí me llegó de alguna manera. Hoy fue diferente, de alguna manera, fue diferente.

Hablando de llegar, ¿alguna vez les ha pasado, que ven o escuchan o simplemente están en presencia de algo tan hermoso, que no pueden hacer otra cosa que no sea llorar? Hace poco me pasó. Voy a confesar que nunca había escuchado la canción Vivo per lei de Andrea Bocelli; es decir, seguramente la había escuchado por ahí pero nunca me había puesto a escucharla, y el otro día bajé tres versiones, la italiana, la española, y la que tiene la mitad en francés. Y bien, estaba escuchando la versión en español y no sé qué me dio, no sé que me montó en la garganta y no sé de dónde vino pero fue de verdad como si estuviera escuchando la cosa más hermosa del mundo. Es ridículo, lo sé.

Y sin embargo no hay idioma más hermoso que las lenguas latinas. Estaba escuchando la versión italo-francesa, y simplemente escuchar, se oye tan bien. Una canción en inglés puede ser bellísima, no digo que no, pero tiene que hacer un esfuerzo inmenso con el idioma. Las lenguas latinas fluyen, fluyen de una manera que es música de por sí.

Por eso, después del francés, estudiaré italiano. Sí, yo sé que antes no me gustaba, y que siempre dije que estudiaría más bien alemán. Tendría más sentido, además. Ninguna de las dos tiene mucha utilización fuera de sus respectivos países y objetivamente es la misma utilidad, pero siendo el italiano tan parecido al español, me valdría más aprender alemán. Me gustaría hablar alemán. Pero a la hora de aprenderlo, no me provoca. No me provoca estudiarlo, y yo así no puedo. No puedo estudiar un idioma con pura base en la razón, tiene que ser algo que me llame. Un idioma no se aprende nunca del todo si no te gusta, eso ya ha quedado más que probado: puedes llegar a hablarlo pero nunca vas a pensar en él, y un idioma en el que no piensas no es un idioma que manejas perfectamente. El italiano, en cambio, tengo mis razones por las que ahora me encanta. No sé si es cuestión de haberlo escuchado, o cuestión de a quién escuché hablarlo, o qué, pero me fascina.

Written by Chronically Retold

noviembre 16, 2010 at 6:57 pm

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(77)

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Estoy aquí, queriéndote, ahogándome entre fotos y cuadernos, entre cosas y recuerdos, que no puedo comprender.

(Sábado.)

Quería verdaderamente tomar una foto para esta entrada pero tengo la cámara descargada. Hubiera sido perfecto, era una foto de los cincuenta mil cuadernos en los que escribo mis cosas, y los papelitos y cosas que tengo en mi corcho (la entrada al Camp Nou, el pasaje de la lancha a Tossa de Mar, la giftcard de H&M, el papel del viaje a Londres, la tarjeta de Barcelona donde me anotaron la dirección de la oficina de Correos).

Hoy me desperté a mediodía y media. Primera vez que me despierto tan tarde desde que estoy aquí, aunque es cierto que anteayer me había acostado a las 5am y ayer me desperté creo que debe haber sido como a las 10, y después los trenes y la ida a Bruselas para buscar un “Registro Consular” para que me dijeran que de todos modos tengo que llamar por teléfono e ir otra vez, y bueno. Anoche cuando me acosté tenía los ojos HIPER ROJOS. Pero cuando finalmente dejé de movilizarme, fue un día bizarro, y hoy ha sido bizarro también. Mucha música y muchos idiomas y muchas cosas. Las canciones del día de hoy son definitivamente Estoy Aquí, de Shakira, así sea únicamente por esa línea que puse más arriba; Con te partirò, de Andrea Bocelli, porque sí, porque es en italiano y porque Rhianna la tocó el otro día en un instrumento que ya no me acuerdo cómo se llama y porque Sarah cantó un pedazo y porque sí, punto; y Wonderwall, de Oasis, porque la escuché hoy y cada vez que la escucho me da.

No puedo describir lo bizarro de la situación. No aquí, simplemente no me sale.

Odio que todo el mundo se va antes que yo. Antes de Barcelona no me molestaba porque no era así cercana con nadie, pero ahora, ahora a nadie le quedan más de dos meses aquí (en la mayoría de los casos, uno solo) y aunque sé que en enero llega más gente, no me agrada, en lo más mínimo.

En fin.

Written by Chronically Retold

noviembre 13, 2010 at 2:26 pm

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(74)

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Parezco una embarazada. Tengo antojos, de todo tipo. Quiero frites (papas fritas, pues), chips (papitas, pero de las de bolsita, particularmente las de paprika o unas DE KETCHUP que vi por primera vez en mi vida en este país), gaufres (wafles), etcétera, etcétera, etcétera.

En otro tema, yo parezo una niñita cuando me toca hacer regalos, en el sentido de que lo hago con un amor y una dedicación que pocas cosas causan en mí. Por lo general no es en el regalo en sí en el que me inspiro, sino en el poco de estupideces y mini-regalitos que se ponen para acompañar, y es en esas cosas que se nota si tenía ganas o no de hacer el regalo. Cuando tengo ganas, está todo bien envuelto (por mí, además), con tarjetica, algún detallito extra, que puede ser desde una pulsera hasta una flor hasta quién sabe qué. Si no tengo ganas, lo más que puedes esperar como añadidos son una bolsa bonita y una caja de chocolates. Y no tiene nada que ver con la persona a quien le doy el regalo: es simplemente mi disposición. Si encontré algo que me convence y que a mi juicio se parece a la persona, suelo inspirarme. Y a veces, como dije en una entrada anterior, doy regalos porque sí.

Hoy cumple años Rhianna, por eso tanta charla de regalos y envolturas y quién sabe qué más. La fiesta es mañana, porque ni jueves ni viernes hay clases, ya que, cosa que estoy segura nadie de mi rincón del mundo sabe, el 11 de noviembre es el Día del Armisticio, el fin de la primera guerra mundial. Hoy (como evidentemente no se puede mañana), se hizo todo un acto, en el colegio te interrumpen las clases una hora y fuimos al monumento que está en el parque de Dour, un monumento que conmemora los muertos en la guerra.

Hablando un poco del parque, ya se ve que es otoño. Yo, nunca había vivido algo así, se ve rarísimo cómo todas las hojas están amarillas y se van cayendo, no es algo que uno pensaría estando allá; se ve tantas veces en películas y en fotos que no piensas que te causará una impresión, pero la verdad es que se ve bizarrísimo.

Written by Chronically Retold

noviembre 10, 2010 at 6:04 pm

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